Así es mi vida: trabajo ocho horas al día (siempre que me lo permiten), voy a clases de inglés los sábados por la mañana, corro, al menos, tres días en semana, estudió un curso a distancia y salgo siempre que puedo con mi chico y mis amigas. Por suerte o por desgracia, vivo todavía con mis padres y eso hace que tenga casi todo hecho cuando llego a casa. Rara vez, por tanto, tengo que hacer tareas aunque debería hacer más, lo reconozco.
 |
| Mi Daily Style y B a la Moda. |
Claro, es normal que haya semanas en las que no tenga el suficiente tiempo para actualizar el blog con contenidos realmente interesasantes y bien trabajos y visitar los blogs que más os gustan e, incluso, devolver comentarios. Por eso no dejo de preguntarme como hacen las bloggeras que son madres y además trabajan para actualizar con fundamento y responder a sus seguidores :
¿De dónde sacan/ sacáis el tiempo las bloggers que son/ sois madres?
 |
| Mon and Son y El blog de Renée. |
En este sentido me gustaría traer a colación un interesante artículo que leí el 2 de diciembre en la contraportada del diario gratuito ADN. Se trata de la columna de opinión 'The End' escrita por la redactora jefe Mariola Cubells bajo el título 'Madres y mucho más'. Aquí os lo dejo aunque si queréis leer más de esta periodista sólo tenéis que pinchar en el siguiente link:
Cuando estaba esperando a mi hija Carlota, un montón de madres abnegadas me llenaban de negros nubarrones la cabeza. Había sido así siempre, pero claro, nunca las había escuchado con una mínima atención. Uy, ya verás, decían, se te ha acabado la buena vida, ni lectura, ni cine, ni viajes, ni nada. Ya sólo importa el niño, te cambia todo tanto, vaticinaban a veces con amargura.
Así que una llegaba al momento cumbre acongojada, pensando que lo que iba a venir, al margen del retoño, se parecía un poco al apocalipsis.
Luego, como siempre, la realidad se impone, y entonces una descubre que todo depende. Depende de cómo seas de histérica, de toca narices. Depende de lo que consideres que, de verdad, necesitan los niños. También depende de cómo de intensa fuera tu vida antes de. A lo mejor ni siquiera leías entonces.
Hace ya cuatro años que llegó la niña y, pese a que hemos tenido que reorganizar algunas cosas, la vida sigue siendo la misma. Trabajo, voy al cine, leo, me gusta lo mismo que antes, la misma gente. Soy la misma, con una salvedad, tengo al lado a un bombón de chocolate que se ríe casi siempre, que a veces me vuelve loca y del que estoy bastante enamorada.
Así que madres del mundo, una reflexión: creo que sólo hay dos cosas que cambian para siempre. Una, descubres qué quería decir la frase "estar dispuesto a dar la vida por alguien", y dos, tienes claro que podrías matar a quien le hiciera daño.
¡Gracias por los comentarios! /Thank you for your comments!